Gastar dinero a "sombrero lleno" era una frase coloquial, refranera, de mi abuelo. Se origina en el consabido "pasar el sombrero" cuando se precisa dinero para algún propósito; son raros los intentos en que la copa realmente se llena, así que cuando lo hace hay que pensar en el propósito. puesto que nadie pasa el sombrero sobre si mismo, la marra apunta a alianzas formadas; muchos poniendo poco o pocos poniendo mucho y es esta ultima opción la que siempre funciona decía sabia y sagazmente mi abuelo cuando hay sombrero lleno, se mandaba su parte. En el largo plazo o corto plazo, los que llenaron el sombrero procurarán que retorne
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Gastar dinero a "sombrero lleno" era una frase coloquial, refranera, de mi abuelo. Se origina en el consabido "pasar el sombrero" cuando se precisa dinero para algún propósito; son raros los intentos en que la copa realmente se llena, así que cuando lo hace hay que pensar en el propósito. puesto que nadie pasa el sombrero sobre si mismo, la marra apunta a alianzas formadas; muchos poniendo poco o pocos poniendo mucho y es esta ultima opción la que siempre funciona decía sabia y sagazmente mi abuelo cuando hay sombrero lleno, se mandaba su parte. En el largo plazo o corto plazo, los que llenaron el sombrero procurarán que retorne
viernes, 23 de octubre de 2009
¿Tuvo Atahualpa raíces costeñas?
Marcos Suarez, 2009
Recientes documentos contienen aportes que podrian contribuir a mejorar la historia precolonial y colonial del actual Ecuador. Elaboro por ahora, algunas reflexiones en torno a reactualizar esta pregunta.
La propuesta de Juan de Velasco que precediera un intento por establecer una unidad territorial transregional en el Ecuador, paso rápidamente de la notoriedad, al desencanto y de allí a la descalificación y olvido. Al parecer el origen jesuítico del cura y por otro, la insistencia de San Francisco en desconocer que es en Santa Ana, donde quedaba la sede del reino, han pesado a la hora de desestimar sus argumentaciones.
Sin embargo, como indicaba, recientes documentos salidos a la luz, a mi parecer, vuelven a poner en el tapete de a discusión tal asunto.
En 1994 y luego de un azaroso vericueto espacial y temporal, aparecen en manos de una mujer italiana, Clara Miccinnelli, unos legajos que han pasado a ser conocidos como Documentos Miccinelli. Estos, como señala un libro de reciente aparición, “sublevan el virreinato”. Los documento son, entre otros, por un lado, una carta de lo que parace es un "soldado arrepentido", Francisco de Cháves y por otra, el informe de un sacerdote previamente conocido por la publicación tardía (1895) de una de sus obras; ambas del siglo XVI. El RP Giovanni Annello Oliva. A mi parecer esta nueva documentación abonaría a favor de las “fuentes desconocidas de Velasco”.
Uno de ellos, Exsul Immeritus Blas Valera Populo Suo, y el otro Historia et Rudimenta linguae piruanorum. Este ultimo, a mi parecer, descifra el carácter de escritura de los quipos y los tocapus y se remite a una practica con ancestrales tradiciones de encriptar saberes en una codificación que estimo tiene un carácter tridimensional, usando “ejes de piola”, colores y anudaciones. Estos ejes de piola son perpendiculares entre si; de uno de ellos, el de mayor longitud y el que vertebra el conjunto, se desprenden a manera de espinel, otras de longitud menor, y de estas, siempre perpendicularmente unas terceras. Esta “estructura de cordeles, nodos y colores”, según énfasis recientes ha dado lugar a una escritura fonética silábica con palabras claves.
Estos arreglos de cordeles eran leídos por expertos y solo por ellos, pues el dominio de esta escritura requería de ardua preparación, para lo cual eran escrupulosamente escogidos por sus habilidades nemotécnicas desde bien jóvenes.
Por contacto con uno de ellos, de la tradición real, el curioso jesuita tuvo acceso a los “quipos regales”. No solo tuvo acceso; además se introdujo en su práctica y arte. De esa experiencia derivaría la escritura de su obra mas conocida “historia de los reyes incas….etc.”. Así aparece la base de su erudita obra sobre el origen biológico de los incas y el discurso mítico asociado, pero no coincidente. De manera indirecta Velasco habría tenido acceso a estos trabajos, pero no a los documentos originales; lo que además hubiera sido imposible, pues no bien se produjeron pasaron a ser clasificados.
En el contexto de este documento se expresan también otras singularidades. Blas de Valera habría sido el autor real de Buena Crónica y Buen Gobierno, la obra atribuida a Guaman Poma: en la interdicción que habían caído los jesuitas y en particular Blas de Valera, esta obra no hubiera podido revelarse como de su autoría, así que apelo a sus relaciones con el mundo indígena, que compartía genéticamente, para usar una “mascara”.
El otro documento es más polémico. Chaves, soldado de la conquista, presente en Cajamarca, pone en entredicho la versión oficial, sino de la historia en su conjunto-habrá que ver mas adelante- por lo menos si este episodio. La imagen épica que Pizarro se había labrado para ensalzar su de por si oscura gloria, cede, para dar paso a un ardid protervo. Convida colectivamente a la corte de Atahualpa, y le brinda vino envenenado. Veneno de ratas a todo el estado mayor del Gobernante. Sorprendidos como estaban, los ejércitos y el propio emperador, fueron presa fácil del carnicero de la mar del sur.
Para entonces la Compañía mantenía ciertas diferencias no declaradas con la posición oficial de la religión católica, inaugurada por los dominicos.
Volviendo a AO (Anelo Oliva), en su narración de origen quipucamayo, hace una reconstrucción de la estirpe de los incas. Esto en si mismo no despierta ninguna exclamación, pues en ese mismo contexto Cieza, Herrera, Montesinos y Garcilaso, entre otros, habían elaborado sendos intentos. Lo que llama la atención es los visos que expresa: se contrapone a la versión cuzqueña, todavía dominante, con la cual guarda solo ciertos ejes narrativos, pero de la cual se aleja cuando hace énfasis en una génesis costeño-marina de la estirpe, a mi parecer, por lo menos de Atahualpa.
Con la posición de AO, se remonta a la existencia de un reino localizado en un paraje al cual los hispanos habían denominado Santa Elena. ¿Cual es este paraje? Para 1524, que se inicia la etapa exploratoria de la conquista, por la mar del Sur, pese a sus todavía torpes movimientos en una mar cuyo régimen de vientos y mareas desconocían, y de tierra firme, con cuyos habitantes tuvieron mas de un tropiezo, los navegantes avanzan paralelos a la costa, reconociendo sus principales accidentes costaneros. Desde estos primeros tiempos quedarían fijados de una vez y hasta el sol de hoy, los nombres iberos de algunos de ellos. San Matheo, San Francisco, Cuaque, Cabo Pasado, Bahía, Manta, la punta de santa Elena, la isla de Santiago, todo ello entre 1524 y 1528.
El paraje entonces correspondería a la “punta de Santa Elena”, el extremo mas occidental de una península de posición meridional-ecuatorial en la costa del Levante de los Mares del Sur. De allí en más, ese paraje quedaría así denominado, y, posteriormente, al iniciarse la conquista por tierra en enero de 1531, mantuvo su nombre para designar la porción interior, el “tierra adentro” de dicha punta, en su camino hacia el golfo, a cuya isla mayor habrían de llamar Santiago en la etapa exploratoria. El que haya sido fijado desde el inicio no quiere decir que su consolidación toponímica ocurrirá ipso facto. Primeramente por la perdida repentina de interés en el segmento costanero al norte del golfo que bautizarían como la provincia del puerto viejo; y segundo, por que de hecho hay algunas confusiones, como la de uno de los secretarios de Pizarro, quien en algún momento y por escrito oficial al rey, la confundiría con Tangarara.
Ahora bien, según los quipus, en dicho paraje, en tiempos aun no definidos, habría existido un reino, siendo su principal el Cacique Tumba o Tumbal. A partir de el, se da inicio a una serie de uniones que conducirá a la gestación de los principales eslabones de la estirpe que derivara en la aparición histórica de los incas-por lo menos la línea materna de uno de ellos, aunque el incario, como imperio, requerirá otros componentes. Dicho paraje habría tenido otro topónimo. Según los quipus, tal como lo habría oído AO, era el de Sumpa.
Sobre esta base Juan de Velasco habría construido su propuesta, aunque sin duda alguna las matizo con imaginación, dada las características de su aporte en el contexto de la época. Al mismo tiempo sugiere que la perspectiva de la Real Audiencia de haberse basado en un precedente objetivo no es lo descabellado que aparecía en la conjetura de Velasco.
¿Que tiene de cierto esta alternativa? Debemos descalificarla sin más, o es una vía que debe ser examinada con mayor enjundia a la luz de los nuevos aportes, no solo de los documentos aludidos sino de recientes aportes de la arqueología.
En eset ensayo reflexiono acerca de las fisuras que abren estas nuevas documentaciones, las que tieien potencial para aportar significativamente a mejorar nuestra apreciacion del pasado prerepublicano, y son obvias las implicaciones que ello puede tener.
Por lo pronto seguiremos con esta línea de indagación.
lunes, 8 de junio de 2009
EL CAMINO REAL 2
EL “CAMINO REAL”. VIALIDAD HISPANA DURANTE LA COLONIA. el caso del Ecuador.
LAS RUTAS COLONIALES EN LA REAL AUDIENCIA, SIGLOS XVI-XVIII. Marcos Suárez C, 2009. Primer borrador
Introducción.
Lo que trataremos a continuación tiene más que ver con el proceso colonial antes que con la sociedad aborigen en sí mismo. El Incañan o camino del inca es tratado en otras partes y es objeto de proyectos por parte de otras instancias. Camino Real es un término y una concepción de uso frecuente al menos durante los inicios del periodo colonial, y, aunque hay referencias de su empleo para designar la caminería incásica, las limitaciones de esta, sobre todo por su trazo básicamente andino y cuzqueñocentrado, para las necesidades y tecnología de la ocupación hace que se definan nuevas alternativas terrestres, sobre todo para desplazamientos desde y hacia los poblados hispanos de la costa. Al parecer el término permanecerá para designar estas nuevas rutas.
En este contexto hay que examinar el concepto de “Real”. Aparentemente será Cieza el primero en emplear esta denominación, la cual se realizara en el marco de las campañas de contrainsurgencia que emprende la Corona para doblegar a los Pizarro. Los conflictos aparecen no bien Atahualpa es derrocado y Francisco es eliminado. La Gasca se ve condicionado a desarrollar una estrategia bélica por tierra, con caballería, infantería y complicidades. Es solo con información local de aliados que La Gasca tiene éxito, pues desconocía la trama de caminos y trochas que los pizarristas habrían logrado activar, amén de la vialidad incásica y aborigen, que debido a los patrones de movilización equina, eran difíciles de seguir.
El periodo colonial temprano 1523-1547. De las excursiones por mar a las primera incursiones por tierra
La periodización de la colonia local la hemos propuesto en trabajo previos (Suárez, 2000 y 2007). Los primeros intentos por conducir la conquista hacia el sur, por Tierra Firme, se encontrarían en las incursiones realizadas desde Panamá hacia las alturas próximas de Darien, desde la cual se avista y confirma la prolongación indefinida de lo que se empezara a llamar La Mar del Sur[i]. Vasco Nuñez y su partida, a caballo y a pie, se convierte en el primer explorador por tierra más allá de los limites en que las primeras incursiones habrían llegado[ii] inicialmente.
Establecida y consolidada[iii] la vía marítima, será Pedro Arias Dávila quien ordenara la salida de la primera exploración de las costas, luego de mandar a matar a Vasco Nuñez[iv] , tras cuyo fracaso técnico, pero éxito informativo, se fragua la empresa de conquista que inicia la expansión hispana hacia el sur del continente. Expansión que tendrá inicialmente un fuerte componente marino hasta consolidar los primeros puertos en Tierra Firme[v]. Tal parece que será Pascual de Andagoya el cual avanza por mar hasta la Bahía de San Mateo, desembarcando y realizando una temprana incursión ecuatorial.
Luego de las primeras incursiones marinas y la identificación de lugares apropiados para uso portuario, los hispanos toman tierra ecuatorial en la proximidad de una saliente continental que denominan “Cabo Pasao” o Coaque (no se sabe si el actual), aunque por Pasao o Pasado se refieren al referente geodésico del circulo máximo. En 1531, el trayecto entre ese Cabo, la Bahía y el Golfo constituye el más temprano uso de tierra firme para el desplazamiento de caballería, infantería y demás gente de a pie; las fuentes no mencionan el uso de algún “camino” paralelo a la orilla, realizado por indígenas locales. Luego de esta expedición los pizarristas no habrían vuelto sobre sus pasos, al menos por tierra, a este antiguo puerto. Una reconstrucción reciente denomina a este trayecto “la ruta de Pizarro”.
Luego de esa incursión y única travesía, aun cuando el lugar del primer desembarco quedaría habilitado de allí en más como puerto de abastecimiento para la campaña del sur - de hecho Almagro habría estado allí en 1533- hasta el arribo de Alvarado, en 1534, no se dispone de otras noticias para establecer otro intento de trayecto por tierra; cuando Alvarado intenta identificar un trayecto que lo lleve a ”Quito” desde Caráquez, transmontando la cordillera de la costa, sus pesquisas fueron infructuosas, aunque tal parece por un problema de lenguaje. Pero, además, Alvarado indica, con relación a la costa fluvial, que parece no haber “caminos” terrestres entre las poblaciones de indios contactadas y atacadas: posiblemente porque era -y es -la costa fluvial y los patrones de movilización eran-y son todavía- por canoa o balsa.
La más temprana referencia a otra incursión de los pizarristas al norte, pero esta vez al norte andino, es entregada por el propio Alvarado, quien luego de constatar el trafico por balsa y el rescate por sal, sigue el ascenso, posiblemente siguiendo la falda del Chimborazo, hasta que corona, en el límite de sus fuerzas, solo para “constatar el paso de caballos”. Eran Benalcázar y Almagro que habían salido a su intersección desde Tangarara. Referencias posteriores no indican que éstos siguieron un camino en particular para ello, aunque ya, para ese entonces, habrían estado informados de la geografía imperial, cuyo norte, en el marco del enfrentamiento con Alvarado, sellan con una doble fundación.
Sera para 1535, y ya en medio de conflictos intestinos, que los pizarristas vuelven sobre sus pasos a la costa del primer desembarco, y allí, en la provincia o región del antiguo puerto, pero no en el del desembarco original, fundan, en la orilla, eventualmente próximo a la bocana del rio que Alsedo llamara “rio Grande” y que cabello de Balboa habría identificado como Charapoto, en territorio indígena, San Gregorio, con el carácter de villa.
En todo ese tiempo entre el primer desembarco y la nueva incursión, los hispanos que permanecieron en el real de Coaque, del primer puerto, habían encontrado, en la ensenada al sur de Cabo Pasado y al norte del cabo de San Lorenzo, mejores condiciones de acogida de las naves, y cerca a una población cuya extensión abarcaba la playa y que denominarán Manta. Un poco más al norte de esta, y casi en la misma latitud de San Francisco, implantan la nueva fundación.
Posteriormente desde ambos lugares San Francisco y San Gregorio, la, para ese entonces, mítica Culata, que doblegara a Alvarado, pasara a ser asediada. En el transcurso de la conquista y pacificación de esta región, y en particular en el intento de Urbina, de 1542, aparece la primera referencia a un camino aparentemente vinculado al Tahuantinsuyo “el Paso de Huaynacaba”. Sera asimismo con esta referencia que se instalará Santiago. Los hispanos le habrían denominado así al punto geográfico donde se unen los dos principales ríos de la región, al parecer a consecuencia de una cierta tradición o leyenda, oída de boca de los habitantes de la culata, los Chonos, sucedida posiblemente en tiempos de Chaume el Viejo, un primer intento inca de unir la costa con los andes.
Benzonni, en 1546, a tan solo doce años de fundación de Villa Nueva, no hace referencia a ningún camino formal. Posteriormente en la descripción de 1605, que parece anterior (1585), en la fundación de San Gregorio de 1535 se indica “se encuentra lejos del Camino Real”.
Durante el episodio insurgente protagonizado por los Pizarro y La Gasca, el derrotero narrado por Cieza y reconstruido por Estrada, indica claramente que el camino incásico era solo un referente.
Para ese entonces el reconocimiento del carácter reinal de Atahualpa posiblemente incidirá en la apelación a Real de dicha vialidad, pero Cieza no es consistente en su empleo, usando a veces “camino del inga” y otras Camino Real. Pero, hay que recordar también que el carácter de las capitulaciones de Pizarro y su papel de Adelantado y Capitán General incidirán en la identificación de sus derroteros de caminos fundados como reales.
Hay que tener en cuenta además que la categoría de Real, reífica; esta es una categoría usada posteriormente también por el indio ladino Guaman Poma, para apelar a la figura del inca; tal categoría habría sido ajena a la percepción quechua-incásica de la realidad, más allá de que era conocido por su posición en la cúspide de la estratificación social del Tahuantinsuyo. Así, más allá de sus orígenes, era una vialidad poseída, conquistada, era Real en tanto ya era de la Corona, por efectos de la Conquista.
El periodo colonial intermedio: 1547-1563. De la ocupación definitiva de la costa fluvial hasta el reconocimiento de la Costa como unidad administrativa o Gobernación.
Una vez establecida la pacificación por La Gasca, veamos la reconstrucción de Estrada (1987:104-106) de la ruta de la Gasca, narrada por Cieza, entre 1547 y 1548.
Año, mes
Derrotero
Observación
1547, junio
Sale de Cartago
Pasa por Cali
Pasa por Popayan
25 leguas de Cali
Pueblo de la Sal
Rio Caliente
Rio Angasmayo
“que es hasta donde llego el rey Guaynacaba”
Villa Viciosa de Pasto
40 leguas de Popayan
Pueblo de Funes
Pueblo de Iles
Poco mas de tres leguas
Aposento de Gualmatan
3 leguas
Pueblo de Ipiales
Se observa ya el camino de los Ingas
Provincia de Guaca
Junto a Rodrigo de la Pena y Pedro de Cabrera
Puente de Lumichaca
Pueblo de Tuza
El ultimo de los Pastos
Rio Mira
Fortaleza de los Ingas en un pequeño cerro
Laguna Yaguarcocha
Aposento de Caranque
Camino de los Ingas
Aposento de Otavalo
Aposento de Cochasqui
Guayabamba
A 4 leguas de Quito
Añaquito
1547, Julio
Quito
A 80 leguas de Popayan
San Francisco de Quito
Esta ciudad es primera población de Peru por aquella parte. Juan de Agraz. De Quito a Tumebamba hay 53 leguas
Pueblo Panzaleo
Aposento de Mulhalo
A 3 leguas
Grandes aposento de Tacunga
Aposento de Muliambato
Rio llamado Ambato donde asimismo hay aposentos
Suntuosos aposentos de Mocha
Tantos y tan grandes que yo me espante de los ver ..a tres leguas de rio Ambato
Grandes aposentos de Riobamba
Que no son menos de ver que los de Mocha.
(Añado: Ojo no menciona para nada que al menos en la cercanía es asiento original de dos fundaciones hispanas M. Suarez)
Julio de 1547.
(Añado que para este entonces Santiago estaría en Santa Ana y ya lo llaman Santiago de Guayaquil M. Suarez)
Sierra de Urcolazo
A la parte del poniente esta otra sierra nevada y en ella no hay mucha población. Cerca de esta sierra se toma un camino que va a salir a la ciudad de Santiago, que llaman Guayaquil
Aposento de Cayambi
Estrada [sic por Caxabamba]
Aposentos de Teocaxas
Aposento de Tiquizambi
En los bajos están los aposentos de Chanchan, la cual por ser tierra calida, es llamada por los nativos Yungas.
Hay desde estos aposentos hasta los reales suntuosos de Tumebamba casi 20 leguas: en el interin hay mas depósitos cada tres o cuatro leguas, habiendo entre estos dos principales Cañaribamba y el otro Hatuncañari..eran de los mas soberbios y ricos que hay en todo el Peru.
Tumebamba
Esta a 55 leguas de Quito.
Saliendo de Tumebanba por el gran camino hacia la ciudad de Cuzco se va por toda la provincia de los Cañares hasta Cañaribamba y a otros aposentos que están mas adelante
Provincia de Los Paltas
Aposento de Las Piedras
Saliendo comienza una montaña no muy grande, muy fría, a 10 leguas esta otro aposento
Aposento de Tamboblanco
Rio Catamayo
A la derecha esta Loja
Ciudad de Loja
También llaman La Zarza a 17 leguas de Tomebamba.
Yendo por el propio camino real de la Sierra se llega a las provincias de Calva y Ayabaca
Provincia de Caxas
Provincia de Guancabamba
Llegando al valle de Motupe se ve luego el camino real de los Ingas
Motupe
A 22 leguas de San Miguel
Valle de Xayanca
A 4 leguas
Valle de Tuqueme
Valle de Cinto
Valle de Collique
Septiembre de 1547
Valle de Zana
Valle de Pacasmayo
El camino real de los ingas pasa por él, como hace por los demás valles, y por esto había grandes aposentos, yo pase por él en el mes de septiembre
Valle de Chimo
Ciudad de Trujillo a 4 leguas
Trujillo
A 80 leguas de Los Reyes
Valle de Guanape
A 7 leguas
Valle de Santa
Por aquí subió La Gasca a la sierra No indica si hubo camino reconocido para ello
Valle de Guanbacho
A dos jornadas
Valle de Guarmey
En día y medio
Valle de Paramonga
Rio de Guaman
Le llaman Barranca a 2 leguas
Valle de Guaura
A una jornada
Valle de Lima
Valle de Jauja
Templo Guaribilca
Pueblo de Acos
Aposento de Pico
Puente de Agoyan
Pueblo de Picoy
Sitio Pucara
Pueblo de Parcos
La victoria de Guamanga
A 30 leguas de jauja
Guamanga
A 60 leguas de Cuzco
Lomas y llanos de Chupas
Edificios de Bilcas
A 11 leguas de Guamanga
Rio de Bilcas
Aposento de Uramarcas
1548, 28 enero a 2 febrero
Provincia de Andabailas
O Andaguailas
Rio de Abancay
Rio de Apurima
8 leguas de Abancay
Aposentos de Limatambo
Sierra de Bilcaconga
Valle de Xaquixaguana
5 leguas de Cuzco
Cuadro Elaboración M Suarez, Fuente: Estrada, Julio 1987,
En esta descripción hay una sola referencia a un camino hacia Guayaquil, esto es nada menos que hacia la costa fluvial: no es clara la referencia si el camino sale frente a la ciudad o llega del mismo lado de la ciudad. Es posible que accidentalmente Alvarado lo haya seguido en su enfermiza travesía. Tampoco Cieza aclara si este es un camino vinculado a los Incas. Tampoco vuelve hacia este cuando Cieza quiere pasar a relatar lo que pasa en las ciudades de Portoviejo y Guayaquil. El hecho de que Cieza no conociera totalmente la ruta incásica se indica por la siguiente frase “De Tumebamba no hay camino derecho para la costa, si no es para ir a salir a los términos de la ciudad de San Miguel (Cieza en Estrada, 1987: 112).
Sin embargo estaba en conocimiento de que lo que los hispanos denominaban “El paso de Guaynacapa”…… “esta a lo que dicen de la isla Puna a doce leguas” (Cieza en Estrada, 1987: 114)
En la comarca de Quito, no muy lejos de Tumebamba ….se encuentra el camino de Chumbo… “van hasta 14 leguas todo camino áspero y a partes dificultoso hasta llegar a un rio en el cual hay siempre naturales de la comarca que tienen balsas en que llevan a los caminantes por aquel rio al salir al paso que llaman Huaynacapa”
En el marco de esta travesía indica que para llegar a las ciudades mencionadas “Dejare el camino real por donde voy caminando” (116) y una vez que de cuenta de ellas “Volveré al camino real de los ingas” (sic. 116)
Estrada indica que, Jorge Juan y Antonio de Ulloa, afirman que San Gregorio fue fundada en la ensenada de Charapotó (Estrada, 1987: 124) (Según la investigación desarrollada por mí, en 1744, San Gregorio ya estaría en lo que hoy es el Parque Central o Vicente Amador Flor de Portoviejo, punto en el que estaría desde fines del siglo XVI(Suarez, 2007).), Probablemente desde 1586 según Cabellos de Balboa año, en el que el propio Pizarro habría pasado a poblarla. Entonces en 1533 – 34 todavía estaría en (Las Gilces) ensenada de Charapoto, allí se habrían encontrado Alvarado y Pacheco en 1534, Y parece que allí o cerca de allí estará hasta 1547, pues Benzonni relata caminar hasta Charapoto (Estrada, 124; cfr. Benzoni mas adelante). En ningún caso se menciona una caminería formal.
Benzoni no menciona para nada la existencia de un camino real hacia san Gregorio de Portoviejo, no obstante indica que hay dificultades de transito e información de allí que obligaban al desplazamiento acompañados por indios. Dice “…..con anterioridad …….los caciques deberían proporcionar tres indios para llevar el equipaje de un poblado a otro a los españoles que iban a pie y cinco a los que iban a caballo” [Benzoni, 1546(1985):81] y que había desfiladeros peligrosos (ibid 96). Reconoce que hay varios caminos formales e incluso con denominaciones, así como la existencia de puentes. En “el camino del desaguadero del Titicaca ..hay un puente colgante; …otro camino por Orcosuyo (cercano a Guamanga)…camino de Arequipa(97)
Menciona como en 1546 desde Portoviejo, La Gasca manda al ejercito rumbo a Jauja por tierra y a través de las montañas (98)
En Trujillo, La Gasca reúne 1500 soldados mas indios y salen caminando a Guamanga…. de allí al país de los Andagoyas….encuentra mucha humedad del terreno….pasa el rio Abancay, ….los puentes hechos de ciertas vergas…atraviesan de una a otra orilla….fácilmente se pasa, los peatones no los caballos….(99). Esta será una limitante a la hora de utilizar tales caminos. Adicionalmente en otro pasaje se reconoce otra limitante. Cuando sale de Panamá, describiendo la costa camino hacia Portoviejo dice….”los españoles no han logrado nunca conquistar este país por ser muy pantanoso lo que imposibilita penetrar a él con los caballos” (Benzoni, 107).
Al llegar al Perú, Benzoni y otros desembarcan cerca de cabo Pasao. Narra su travesía…. “antes del cabo, llegan a los Quiximies…el agua en esos ríos es salobre debido al flujo entra hasta unos 15 millas más arriba de la desembocadura (108)….luego alcanzamos el golfo de Caráquez (la Bahia)…al siguiente día partí y fuime a Puerto Viejo….. (tiene que haber atravesado la punta de Charapoto) “hay unas 22 casas……a menudo para matar el tiempo, iba recorriendo los pueblos de indios, tanto del interior como aquellos cercanos al mar, y habiendo ingresado cierto día en un aldea llamada Charapoto…...otro día a Picalanceme…recorrí también otras poblaciones (110)…Manta situada en la playa…una de las principales de estas costas…si de Manta van a Portoviejo, se desvían dos millas (van por la Pila, el pozo de agua sulfurosa, que la beben????). Luego sale de la ciudad…….. “pasados los limites de Portoviejo se entra al país de los Guancavilcas……y el primer pueblo que se encuentra en la costa se llama Colonche. NO hay ninguna referencia a un camino formal.
Estando en Portoviejo oye decir que “En el ano de 46…el rio (Chiono ) aumento de tal manera que -..inundo una buena porción del país…incluso la ciudad misma (de Guayaquil) (ojo entonces estaba en un llano?). Y los hispanos la trasladaron 20 millas más abajo…edificaron sobre una altura…siempre cerca del dicho rio y en un lugar llamado por los españoles el “Paso de Guaynacapa….” (114). Se trata del hoy denominado río Daule.
Cuando yo partí de Guayaquil para ir a Quito, pase la montana de Chimbo….en la provincia de Quito….en el territorio de Tomebamba aun se ven lo largo de los caminos, muchos de esos que los aborígenes denominan tambos…Guaynacava hizo allí un hermosísimo camino, emparejando algunos montículos con la llanura(118). Primera referencia a un camino formal. Si bien reconoce saber de la existencia del “Paso”, y aun cuando son escasas las referencias de Benzoni, nunca menciona la existencia de un “camino real” relacionado con los incas, y a más del “paso” no hay otra referencia en la costa.
A partir de 1547 y luego del apaciguamiento que introduce La Gasca, se consolida la colonia mediante la creación de la Real Audiencia en 1563. Hay circulación frecuente entre los diversos centros coloniales, predominando entre el puerto principal y la cabecera de la Real Audiencia; puertos de Santa Elena y Manta, Cuenca, Puna, Portovello, Machala, son los principales derroteros de las comunicaciones: correos, gente y “mercadurias”.
La colonia tardía: La Real Audiencia.
Alsedo señala que Guayaquil “Dista por navegación 38 leguas del puerto de Callao, 136 de Huanchaco, 40 de Paita; 60 de Tumaco, Palma Real y Buenaventura en la provincia de los Barbacoas; 220 de Panamá…y por tierra, desde Lima, Trujillo y Piura otras tantas como por mar, respecto de las distancias como la costa de Norte a Sur; 98 leguas de la ciudad de Quito; 70 de la de Cuenca, 70 de la de Riobamba y 39 de Chimbo y Alausi” (1987: 39)
De diciembre a abril, predomina “la furia de las crecientes de los ríos, que inundan los llanos e impiden los caminos (ibid: 41) cierran la comunicación entre las diversas provincias hasta mayo…hasta septiembre (ibid: 45)”
En relación al Partido de Yaguachi, Alsedo señala “en lo antiguo ….el pueblo cambio de lugar ….” “con el motivo de haber mudado su curso el rio”…… “la deserción de la vecindad, y la necesidad de mudar bodegas del trafico de comercio a Babahoyo” pues aunque se dejaron y subsisten todavía las primeras que se fundaron en ese partido” que eran comunes a todos los caminos de la sierra……y hoy solo sirve a [Yaguachi] y a la comunidad de Riobamba y Alausi…”(Alsedo, 1987: 51)
Babahoyo….los pueblos anexos son Ojiba y Pimocha, y en el de Babahoyo esta el asiento de las Bodegas de Su Majestad….en ellas se hace la descarga de todo lo que entra por el Puerto, para el abasto de las provincias de la Sierra…como de las recuas del trajín de las de Quito(Alsedo, 1987: 78-79).
En el siglo XVIII, Hamerly hace un recuento de la caminería terrestre de la colonia tardía.
Había un camino de mulas entre Pasaje y la sierra austral, por ese camino se intercambiaba (Hamerly, 1987:41)……..Santa Clara de Daule era el invernadero favorito de los Guayaquileños…..Bodegas de Babahoyo era la puerta de entrada a la sierra norte y central…Naranjal era el terminal costeño de un camino a Cuenca…Santiago de Guayaquil se unía con el litoral central y la sierra por medio de caminos transitables a lomo de mulas (1987:42). Para ir a Quito….se viajaba en canoa hasta Babahoyo…de allí con recua de mulas con destino a Riobamba por la vía de Guaranda…”
Entre la costa interna y externa “Había una especie de camino de Santiago de Guayaquil hacia Chongón y Santa Elena ….de Santa Elena torcía hacia el sur hasta Chanduy y Morro por un lado, y a Colonche y Jipijapa por otro. Este último continuaba hasta Portoviejo, Picoaza, Montechristi, Manta, Pichota, Charapoto, Bahía de Caráquez, La Canoa y Tosagua.
Tomaba 6 días ir a pie de Portoviejo a Guayaquil (ibid 42). Había conexiones de este mismo tipo entre Daule y Jipijapa. Estas rutas eran transitables durante todo el año. …se podía ir en lomo de mula de Naranjal a Cuenca (vía Naranjal-Molleturo-Tambo de Yerbabuena y tambos de Mivir y Quinua - Cuenca); de Yaguachi a Alausi, de Zapotal a Latacunga y por dos caminos distintos de Babahoyo hasta Guaranda. Todos ellos transitables en verano…..de Zapotal a Latacunga en 1770, ordenado por el Virrey de Nueva Granada quien deseaba camino a la costa que durase todo el año….(43)
A fines del XVIII y comienzos del XIX numerosos esfuerzos de mejora de los caminos previos y apertura de nuevas alternativas: pero una contante: la predilección por las vías acuáticas
Si bien Hamerly no menciona la existencia de un “camino real” para cuando escribe sus propuestas, es claro que los caminos que describe son los antecedentes coloniales más tempranos de las vías que fueron implantadas por los españoles, muy probablemente sobre la base de los antiguos senderos peatonales de los aborígenes, incluida la vialidad incásica, cuyos intentos por establecer relaciones con la costa por tierra habrían quedado solo en un antiguo intento de Huaynacapac.
Al parecer la única ruta pedestre entre costa y sierra era la T definida por la ruta Embarcadero – Bodegas – Chimbo – Guaranda, que privilegiaba la posición de Guayaquil como puerto, y que aparentemente no llegaría hasta Portoviejo sino hasta Jipijapa, por Daule.
No obstante hay varios indicios arqueológicos que los senderos transversales tendrían una mayor antigüedad y no se limitarían a la T colonial por la cuesta del Chimbo. Habría por lo menos tres ramificaciones nor-centro-sur: la de los mindalaes en el norte; las de Yaguachi en el centro; y la de Naranjal- Cuenca en el sur. Ésta ultima habría sido inaugurada desde el período Formativo por la ruta Cerro Narrío, pero serán con los Cañaris primero que hacen en Bua el puerto hacia Puna, isla en el Golfo, para salir por mar, mediante las balsas de los huancavilcas Tumbaleños a recorrer los reynos del litoral y de la costa fluvial.
Bibliografía
Alsedo y Herrera, Dionisio de, 1741(1987), Compendio histórico de la Provincia de Guayaquil, Biblioteca de Autores ecuatorianos 63, Departamento de Publicaciones de la Facultad de Ciencias económicas de la Universidad de Guayaquil, Guayaquil
Benzoni, Girolamo, 1565(1985) Historia del Nuevo Mundo, Relatos de su viaje por el Ecuador, 1547-1550. Museo del Banco Central del Ecuador, Guayaquil.
Estrada, Julio, 1987, Andanzas de Cieza por tierras Americanas. Publicacion # 14, del Archivo Historico del Guayas. Colección Monografia
Hammerly, Michael, 1987, Historia social y económica de la antigua Provincia de Guayaquil 1763-1842. Segunda edición. Banco Central del Ecuador Archivo Histórico del Guayas, Guayaquil
http://mgar.net/exp/navegant.htm. Navegantes y Cartógrafos
López de Velásco, Juan: 1971, Geografía y Descripción Universal de las Indias. Edición de don Marcos Jiménez de la Espada. BDAE, CCXLVIII, Madrid, Ediciones Atlas, Aldus Velarde S. A., Santander
Suárez, Marcos, 2000, Arqueología Colonial de Guayaquil. Informe Final de Excavaciones de los Túneles cerro del Carmen y Santa Ana de Guayaquil. INPC-Municipio de Guayaquil.
Suárez, Marcos, 2007, Arqueología Colonial de Portoviejo. Informe Final de las excavaciones en el parque Vicente Amador Flor. Portoviejo. Banco Central del Ecuador, Guayaquil.
[i] Juan de la Cosa. En el cuarto viaje (1501-1502) partió como primer piloto de la flota mandada por Rodrigo de Bastidas. Recorrieron las costas de Tierra Firme, llegaron al golfo de Urabá, al puerto de Retrete y a Nombre de Dios, en el istmo de Panamá.
[ii] Este mismo personaje, inició una expedición de conquista con Ojeda, a quien propuso la fundación de una colonia en la costa del golfo de Urabá sin hostigar a una tribu asentada en el emplazamiento de la actual Cartagena de Indias. Ojeda, desoyendo el consejo, optó por atacar a los indios y se internó hasta una ranchería en la que se habían hecho fuertes y se defendieron con gran ferocidad, llegando a rodear a Ojeda, quien salvó su vida por la valiente intervención de De la Cosa, que cayó abatido por las flechas envenenadas de los indios
[iii] Desembarcó en el lugar en el cual se habría de fundar 24 años más tarde la ciudad de Cartagena, donde ayudó a Ojeda, acosado por los indios de la zona. Se dirigió hacia Panamá, primero en sus embarcaciones, y, más adelante, con la tripulación de una de ellas, a pie. A principios de 1510, llegó al istmo panameño, donde fundó Nombre de Dios. Desde allí, se dirigió a la ciudad de Santa María la Antigua del Darién, recién fundada en su jurisdicción por Martín Fernández de Enciso y
[iv] Vasco Núñez de Balboa. En 1510 se embarcó como polizón en uno de los barcos de la expedición que Martín Fernández de Enciso que intentaba llevar auxilios a su socio Alonso de Ojeda, en Nueva Andalucía, en la costa colombiana de Urabá. A su llegada, Enciso, a propuesta de Balboa, trasladó el emplazamiento a Darién, en la costa panameña. Aquí fundaron en 1510 el primer asentamiento estable que perduró en América, el municipio de Santa María la Antigua del Darién. En 1511 fue nombrado por el rey capitán y gobernador interino del Darién. En 1513 organizó la expedición que descubrió el Pacífico. En 1514 fue nombrado adelantado de la mar del Sur y gobernador de Panamá y Coiba
[v] Tierra Firme: Nombre que recibió el territorio continental del sur de las Antillas descubierto por Colón en su tercer viaje a las Indias. Rodrigo de Bastidas generalizó el nombre a partir de 1502 y fijó su dependencia de la Audiencia de Panamá. Fue un punto clave en las rutas hacia el Perú. En 1508 se creó la gobernación de Tierra Firme, puesta bajo la dirección de Alonso de Ojeda.
viernes, 5 de junio de 2009
La pluma de la memoria
La pluma de la memoria. Hacia una cronología del Patrimonio Inmaterial
La cronología tiene carácter generacional, lo que nos permite manejar el concepto de memoria estrechamente vinculado a la identidad y a la permanencia, elementos de la soberanía, entendida esta última como nuestro poder común. Un horizonte de tiempo, digamos legal, vinculado a la Ley de Patrimonio, y, considerando que fue promulgada en 1981, nos permite diferenciar, en el 2008, la franja de los 30 a 50 como la “generación de la ley”. Sobre los cincuenta se ubican los orígenes de la actual generación, que se remonta al rango entre 50 y 100 años; los abuelos, y sobre los 100 hasta los 150, nos remontaríamos tanto al tiempo de los bisabuelos de la presente generación, como al inicio de la república (1830). Más allá de este horizonte entraríamos al campo de lo inmemorial. Creemos que esto no es ausencia de memoria, es simplemente reconocer el tiempo del recuerdo sin detalles, que se aleja hacia el pasado y se disuelve en el, como una estela gaseosa.
Marcos Suarez C, 2009
EL CAMINO REAL, proyecto
Reconstrucción de la vialidad terrestre de la Colonia. El Caso del Ecuador XVI-XIX.
Introducción
La ruta denominada en diversas fuentes Camino Real o Caminos Reales fue, desde inicios del siglo XVI, una de las más extensas e importantes rutas del Ecuador colonial y más allá de este, lo articulaba con los otros centros coloniales de norte y sur. Con su longitud y ramificaciones, unía a San Francisco de Quito, capital de la Real Audiencia, con los más importantes centros de población iníciales: Santiago de Guayaquil, Villa Nueva de San Gregorio de Portoviejo, Las Bodegas de Babahoyo, Santa Ana de los Cuatro Ríos de Cuenca, Zaruma, Puna, al comienzo, y una vez consolidada la ocupación, con las demás poblaciones que se fueron integrando.
Durante la colonia y por lo menos hasta 1895, permaneció como ruta excluyente de comercio y tráfico de personas. Todavía no se tiene bien en claro que clases de acerbos se habrían generado en los asientos hispanos e indígenas de las tres regiones que cruzaba; en todo caso este es un valioso patrimonio, cuya identificación y registro se ha iniciado con el reciente inventario.
No bien consolidada la ocupación, al comienzo del segundo cuarto del siglo XVI, surge la vialidad terrestre colonial. Para cuando se establece la Real Audiencia, casi a fines del tercer cuarto del siglo, la red estaba en pleno funcionamiento y eventualmente seguía la vialidad previa aborigen, incluida la incásica, éstas básicamente de tipo peatonal; al parecer los hispanos definieron un nuevo trazado en correspondencia con sus intereses y tecnología, orientado a unir el conjunto de cabeceras urbanas: ciudades, villas y puertos, así como áreas de interés productivo. Hay referencias iníciales de que esta red vial cubría las tres regiones ecuatoriales, en una red que a veces se denominaba “caminos reales”.
La histórica colonial es también parte de nuestra identidad criolla y hay que propender a su revitalización afirmativa en el marco de fortalecimiento de la capacidad de autogestión de las comunidades locales en el contexto del las relaciones entre patrimonio y desarrollo.
Es parte constitutiva del Patrimonio Cultural Ecuatoriano y de Latinoamérica. El proyecto permitirá una integración multidisciplinaria y transversal del Patrimonio inventariado. Permitirá articular trabajos de investigación, promoción turística y difusión de una ruta histórica. Este Camino Real fue la ruta más importante prácticamente hasta la construcción del ferrocarril y unía asentamientos hispanos e indígenas.
Objetivos generales:
Articular trabajos de investigación, promoción turística y difusión de una ruta constituida a lo largo de los siglos de ocupación colonial y reutilizada posteriormente, incluso mucho después del advenimiento del ferrocarril
Contribuir a la comprensión de la dinámica del flujo y del alcance social, político, económico, demográfico y cultural de los grupos humanos que conforman la sociedad aborigen-colonial a lo largo de su ruta.
Objetivos particulares:
· Convocar a especialistas en la época colonial
· Ampliar la identificación, registro y conservación del legado cultural y natural de la ruta histórica.
· Investigar las dimensiones históricas, arqueológicas y etnológicas de su paisaje cultural.
· Formar, capacitar y actualizar los recursos humanos necesarios a su inserción en la dinámica a escala de las comunidades que atraviesa
· Favorecer la creación de corredores turísticos transversales acordes a la nueva regionalización
· Sugerir las medidas que garanticen la preservación futura de la ruta y de los aspectos asociados a ella como patrimonio nacional.
· Propiciar la participación ciudadana en la conservación y la promoción histórica, cultural, turística y ecológica de EL CAMINO REAL.
Específicamente el proyecto persigue
· Recuperar los elementos de la historia vial de la colonia, identificando, registrando el patrimonio cultural y natural de la vialidad colonial.
· Identificar y reconstruir la tipología vial de la colonia
· Identificar el trayecto principal y nódulos naturales y culturales que conecta
· Caracterizar el tipo de nódulo y su jerarquía
· Reconstrucción cartográfica de la vialidad colonia: el Camino Real y su paisaje cultural
· Identificación de poblaciones actuales vinculadas a la reconstrucción vial
· Inserción del producto en la capacidad de autogestión de los gobiernos locales
· Inserción del producto en las museografías locales
· Revalorizar afirmativamente los aportes de la etapa colonial
Productos estimados del proyecto
· El Proyecto incorpora la visión de Patrimonio y Desarrollo. Este es un marco de perspectivas sociales y económicas nacionales para la consolidación de microfinanzas para favorecer la integración de pequeños capitales, como puede ser el retorno de migrantes.
· Dinamizar la participación de la sociedad civil en patrimonio y Desarrollo.
· Generar información científica sobre la época colonial
Identificación de fortalezas
El Proyecto es planteado a consecuencia del reciente inventario y como una forma de integrar los diferentes aportes identificados durante este, como una propuesta interdisciplinaria para investigar las poblaciones del corredor transversal, mismas que a su vez se encuentran involucradas en el esquema de Ciudades patrimoniales.
Desafíos
· Consolidar el CEAA-ESPOL como gestión de proyectos científico-culturales.
· Propiciar la vinculación con los proyectos de desarrollo de los gobiernos locales para la incorporación de propuestas de conservación.
· Incrementar la participación de diversos especialistas y niveles públicos y privados en torno a un objetivo común: el estudio, conservación y difusión del patrimonio cultural.
· Propiciar la participación activa de las comunidades locales durante los procesos de investigación y planeación para que se conviertan en ciudadanos proactivos a la gestión del patrimonio cultural.
· Propiciar la generación de entes de participación ciudadana.
· Integrar el Camino Real como un itinerario eco cultural Propiciar que las universidades consideren la formación de especialistas en la conservación del patrimonio cultural dentro de sus planes de extensión y desarrollo
jueves, 26 de junio de 2008
HABLAR DE “PAPO”, COMO “ARABIGO
Los españoles, al referirse a la forma de “habla” de los habitantes de la costa ecuatorial, señalaban.
Tenían lengua común y propia
Hablaban de “papo” medio parecido al árabe.
La fonética del lenguaje local “común “ y “propia” llegaba a oídos hispanos, educados en el castellano, lengua construida tras cerca de 1000 años de dominio latino primero y árabe después.
Al escuchar y luego escribir incluían cerebral y manualmente las vocales. Al pronunciarlos y volverlos a escribir sucesivamente terminaban generado una palabra diferente a la original.
La fonética antroponímica, que termino siendo “filipillo” de los inicialmente capturados, y la toponimia aborigen, habrían sido las primeras en sucumbir, generándose por parte de los hispanos un nuevo código antro y toponímico, provisto por el santoral juliano en boga. De allí el profuso empleo de la letra “ç” y de la “x”. completando acústicamente las vocales e introduciéndolas en la grafía castiza del siglo XVI. La escucha del habña local habría generado la expresión hablar de “papo”. Es posible que esta sea una peculiaridad local propio de una fonética consonántica.
Así es posible que un topónimo como Picoaza, suene realmente a partir de las consonantes PKWX; los hispanos incorporan las vocales. También çlmgm como salamgome, y así por el estilo, como el tzfky , Tschll o colorado. No pronunciar las vocales daría la apariencia de un sonido gutural o de “papo”[1].
Cientos de años de dominación árabe de la península ibérica definieron un entrenamiento cultural para establecer las distinciones arábescas o latinas en el habla hispano del siglo XVI. De allí que los hispanos pueden ser considerados testimonio idóneos para establecer esta distinción fonética.
Por otra parte desde la perspectiva del desarrollo del castellano, los hispanos de la conquista no estaban excentros de sus propios arcaísmos. Puede ver por ejemplo en “Pasao” el cabo sub ecuatorial en el cual suprimen el participio pasivo regulares del verbo “pasar” “ado” en “ao” corrupción que diera lugar a varas palabras hoy usadas como “normales” tal como ellos mismos la reconocen “Biru” por “Perú” por ejemplo
[1] “Papo” pudo haberse referirse a la gestualidad que precede y preside el sonido hablado; a una actitud (altivez) o al expresiones sin sentido (tonto, garufete), o hábitos articulatorios entre fonemas durante el habla
martes, 10 de junio de 2008
Intensificación ideológica y emergencia del poder de sujeción
¿Por que persiste el uso de la spondylus, casi a través de 5000 años de evolución cultural?. Se le ha atribuido varias significaciones. Mediador de mercado, objeto sacro, alimento de los dioses o insignia de estatus. Examinaremos su papel como símbolo en la intensificación ideológica que precede y preside al “modo de dominación” definido por la sujeción tributaria.
“La concha que calienta el agua”
El uso de la posición del sol con fines predictivos y efectos productivos se remontaría a las tempranas sociedades preagrícolas. Es posible que la gente haya establecido empíricamente la relación ecosistémica entre los movimientos del astro y la productividad primaria de los ecosistemas, además de vínculo con el ciclo del agua. Esta explicación parece estar atrás también de la spondilus la “concha que calienta el agua” o parece que lo hace, pues su aparición coincide ecológicamente con el cambio en la posición del sol que precede la lluvia.
Así, esta explicación, de corte ecológico, fue formulada para interpretar el papel de la Spondylus en la sociedad formativa. Pero, el uso de esta concha, en activismos de corte esotérico, para atraer agua, se explicaría en regímenes deficitarios de agua; pero ¿porque se la usa donde hay excedentes de agua?, aparentemente con el mismo propósito como en los andes por ejemplo. ¿Por qué su valor simbólico trasciende las fronteras ecológicas para significar en otras sociedades? Esto no tiene explicación, salvo que se acepte otra alternativa. La alternativa adoptada es de corte economicista. Se esta usando como “dinero”, sugerencia que sale de la interpretación de las crónicas, en particular la de Xamano-Xerex, con respecto a las chaquiras. Si es así, entonces ¿porque aparece en las sepulturas, como parte de los artefactos adicionados al inhumado?. Por otra parte, si bien la producción estandarizadas de objetos, como las “chaquiras” podría sugerir que estamos en presencia de “unidades” monetarias, ¿porqué las encontramos en otras formas?, como por ejemplo tabletas, empleadas como adornos, o máscaras en activismo de los vivos.
Por otra parte ¿porque los portadores de la cultura material “manteña”, no obstante que traficaban con ella, encargándose supuestamente de colocarlo en los mercados meso y andinoamericanos, no le rendían culto?; para el cual, si hay que creerle a los hispanos, tenían para ello una “joya”, la piedra Umiña una esmeralda del “tamaño de un huevo” lo que, al momento del ataque inicial, habría sido presenciado.
¿De que manera se genera, organiza y sostiene la diferencia entre los sujetos, cuya expresión se plasma en el imaginario cerámico o lapidario del período de Integración?.
Cualquiera que haya sido este proceso, es en el periodo de Desarrollos Regionales-sino antes- donde debemos buscar sus orígenes.
El poder del símbolo
El área cronológica – cultural de Desarrollos Regionales esta presenta mediante una serie de asentamientos mas o menos contemporáneos y extensos, dispersos a lo largo de una franja ribereña al mar hasta la población de Tumaco, Colombia en el norte, incluye la isla de la Tolita, en el actual río Santiago y eventualmente se prolonga con Jama Coaque I, Bahía I y Guangala hacia el sur. Hacia el interior costanero, Jambelí, Daule-Tejar.
La expresión “Tolita” presenta evidencias de una amplia actividad funeraria, tanto por la cantidad de enterramientos, cuanto por la clase de ornamentos que acompañan a ciertos difuntos, que implicaría que el sujeto gozaba de algún tipo de distinción entre sus cohabitantes. Puesto que necesariamente los objetos adicionales a la sepultura fueron colocados por personas vivas, implica, a más de una serie de vínculos con el difunto, el hecho de que, con el artefacto, se reconocía la práctica social particular del sujeto, a través de la cual los demás sujetos construían la diferenciación ostentada por aquel. Este es un rasgo compartido por todas las expresiones contemporáneas del área.
Tolita desaparecida ca. 400 dC, manufactura de objetos de oro y platino. En alfarería hay objetos de diversas formas, escalas y diseños trabajados mediante, uso de técnicas como el engobe rojo, el inciso, la pintura negativa, el modelado y el aplique. Hay diseños a base de replicar la naturaleza, en particular zoomórficos. La forma humana anatómicamente real, con cierto énfasis en la facialidad, poses, gestos y ademanes, como ejemplifica la estatuilla de mujer, con retro prolongación supra craneal, facialidad “circunspecta”, pose “hierática”, y gestualidad “decantada” que sugiere una práctica social de “sacerdotisa”.
El género masculino, en cambio, tiene otras expresiones. Sobre la base de la anatomía del género, el rostro merece especial atención, pues sus facciones han sido modificadas para incluir un “alter ego” que sugiere una “animalización”, que han sido interpretados como elementos vestigiales de un “trance” logrado mediante sustancias psicotrópicas. La animalización es de tipo felínica (puma) o anfíbica (lagarto o caimán), también el murciélago. La percepción extrasensorial de la violencia y otros atributos presentes en esos animales parece rondar la interpretación, que apunta a destacar la sublimación cultural de “fuerzas de sometimiento”. Tolita comparte fuertemente este rasgo con Tumaco, Jama Coaque I y Bahía, en el ámbito El NIño, y hacia el sur, en el ámbito Humboldtdiano los conjuntos Moche.
El periodo corresponde a una etapa de cambios sociales decisivos con respecto al viejo futuro del continente: más allá de los aspectos infraestructurales tales como demografía, vivienda, enterramientos, agricultura, alfarería, metalurgia y textiles, parecen ocurrir transformaciones sustanciales a nivel de “intensificación ideológica” tal como lo sugiere Service, y que eventualmente estarían relacionados con lo que aquí denominaremos el “modo de dominio” que sugiere la emergencia de la economía tributaria. Por razones atribuidas a cambios climáticos, controles de los bienes exóticos, desintegración de la horizontalidad y reciprocidad, será entre los Mochica y Mayas, donde esta “intensificación ideológica” generará los “modos de dominio” que harán posible la integración de la sociedad alrededor de proyectos político de gran escala, capaz de incorporar, bajo la violencia asimétrica, una gran diversidad de expresiones sociales.
Lo que llama la atención en la época de Desarrollos Regionales es precisamente la irrupción de un figurativismo barroco donde la complejidad plástica de la antropoforma nos está sugiriendo procesos de diferenciaciones entre personas al interior de la sociedad y que, en tanto alteridad, se eligen para expresarse plásticamente; en consecuencia esto a mi juicio sólo consecuencia de la clase de practica o actividad concreta social.
Por otra parte, esta apreciación plástica se corresponde con los entierros reportados para este periodo, en que los conjuntos tanato fácticos expresan distinciones en los tratamientos de los difuntos. La alteridad, en consecuencia, estaría vinculada a la emergencia de un “modo de dominio” alrededor del cual se organiza la sociedad. La sociedad transfiere hacia ellos el funcionamiento de la totalidad, como totalidad. La diferencia se organiza y se sostiene a partir de opuestos en el modo de relacionarse de las personas. A partir de entonces el “poder de sujeción” aparece como el modo de dominación determinante Estaríamos en presencia del surgimiento del estado como aparato.
El “modo de dominio”, en el conjunto del continente, se expresará a través de la figura del sol como meta símbolo. Y creo que una de las razones porque el bivalvo spondylus persiste en su uso, es por que sería el más antiguo de los símbolos solares, que ocupa el papel central en la intensificación ideológica andina y mesoamericana; la concha de los calcíferos rayos rojos, al igual que el sol, surge de las profundidades para verter sobre todo lo naciente su energía: el sol calienta el agua, el inicio del ciclo hidráulico y la concha anuncia que esta caliente. Como el sol. De allí el papel clave de los navegantes Paces-Huancavilcas, tanto para los incas como para los aztecas, en la distribución del princeps.