jueves, 8 de febrero de 2007

Constitucion. Ordenemos lo nuestro

CONSTITUCIÓN. Ordenemos lo nuestro.
Marco S Capello
Si consideramos, como Hegel, la política como la ciencia del ordenamiento subjetivo de la sociedad, entonces los diferentes sujetos aportamos al politicon en que participamos, por acción u omisión.
Los habitantes constituímos un estado, lo aceptamos y condicionamos a las generaciones futuras a aceptarlo. Y acordamos poner por escrito el orden en que deseamos vivir y legar. Hoy nos vemos avocados a un nuevo intento, pues los anteriores no se han enraizado. Quizás por que hasta ahora han prevalecido ordenes inestables; privilegiando solo el pensamiento de ciertos sujetos de la sociedad. Esto trae consigo imposición asimétrica. Esta produce tensiones y acumula rápidamente entropía.
Debemos participar todos. Todos somos socios del país y nadie tiene más acciones que otros u otras. Todos debemos estar representados en la “Junta General de la Nación”. Pero en este momento la participación de la totalidad es inviable, así que debemos delegar; delegar con juicio, con conciencia, con sapiencia y responsabilidad, cerrarle el paso a los y las personas de dudosa reputación.
¿Cuantos integrantes serían indispensables? Con que criterios?
Criterios cuantitativos únicamente? Uno cada cierto número de habitantes?
¿Criterios cualitativos únicamente?. % por Representantes gremiales o expertos (contituicionalistas dijo alguien por allí)
¿Ambos? N cantidad de Participantes cualificados cada N habitantes, pero ¿Cuáles los criterios de partición? ¿Por distritos?, ¿por el sistema decimal aborigen? ¿manteniendo la división político-administrativa?. Por otra parte ¿cuales serían los criterios de cualificación?. Quizás por: % por afiliados a partidos; % por cámaras; % por sindicatos; % por colegios profesionales, % etnias; % minorías; %organizaciones civiles, etc. ¿Que no haya participado en anteriores elecciones para ninguna dignidad de elección popular, haya o no ganado?. ¿Que no haya sido magistrado destituido o de honorabilidad bajo sombre de duda?, ¿que no haya participado en golpes de estado, que no sea presidente o vicepresidente maculado?, etc. Asimismo la elección del conjunto de asesores para los asambleístas deberá ser por méritos y oposición pública. Etc.
Son entre otras las cosas que deberíamos preguntarnos para la consulta. Ademas, preguntarnos y responder si todos, y no solo el presidente, el congreso, o los jueces, respetaríamos un candado de largo plazo. Esta última posibilidad convertiría a la construcción de la constitución en una tarea de especial cuidado.
Que cosas deberíamos convocarnos al cambio?. Entre otras cosas:
Definiciones claras y precisas. Disminuir o eliminar completamente la ambigüedad con sujeción a una gramática legal. Se me ocurre, por ejemplo, en la actual constitución, falta precision en la deficion de terminos tales como soberanía, soberano, puesto que en unos casos se la cita como relación y en otros como poder, entre otras.
El sistema de gobierno: presidencial o parlamentarista; el poder del presidente
La naturaleza de la representación: Diputados? Parlamentarios? Congresistas? Representantes? ¿Distintos términos para una misma realidad o encierran diferentes realidades?
El sistema de división territorial: el actual o regiones, u otro
El rol de las fuerzas armadas
La delegación de la seguridad pública (proliferación de las policías privadas)
La distribución de los ingresos
El papel de los agentes económicos y las políticas de estado hacia ellos
La naturaleza y alcance de la organización política de la sociedad civil
Estructura de la petición y rendición de cuentas
Del nuestro comportamiento ambiental
De nuestras ambiciones culturales, etc.
El Objetivo sería redactar una nueva constitución, publicarla en la Gaceta Constitucional y ponerla en vigencia.
Lo importante ahora es que debe considerarse, de una manera inequívoca, que el abanderamiento con el ideal de una nueva constitución no es otra cosa que el resultado de haber sintonizado correctamente el anhelo de la población, de la cual el candidato seleccionado se hizo eco. No es únicamente su voluntad. Es la voluntad del soberano. Aunque no se si esa sea la mejor vía para el cambio cualitativo. Pero es la vía que se quiere. Hagámosla.

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